Trabajando de día, emprendiendo de noche

Sé que no planeas trabajar para alguien toda tu vida y que tienes planes, metas e ideas que estás llevando a cabo mientras tienes un empleo de tiempo completo. Esta idea de trabajar y emprender puede no ser ideal para ti a largo plazo, pero eso no es razón para dejar de perseguir sus sueños. Tienes una gran responsabilidad y el doble de trabajo, pero eso te hace doblemente poderosa y aquí están algunos consejos de cómo crear tu imperio mientras eres la mejor empleada.

Primero, toma en cuenta que mientras estás trabajando en una empresa, estás aprendiendo sobre negocios. Nada supera el conocimiento y las experiencias de primera mano. Puedes aprender mucho sobre la estructura del negocio en el que te encuentras. Cada oportunidad es un aprendizaje.

Presta atención a cada situación en el trabajo. Observa cómo funcionan los ejecutivos. ¿Cuál es el título de cada uno, y cuáles son sus tareas? Lo que parece funcionar y lo que podría mejorarse. Incluso si las estructuras de tu negocio son diferentes, es probable que algunas cosas puedan aplicarse.

Que seas empleada, no quiere decir que tengas que descuidar tu trabajo para poder tener tiempo de construir tu idea de negocio, al contrario: ¡tienes que ser LA MEJOR!

El ser excelente no solo te dará reconocimiento en tu curriculum, si no que te otorgará experiencia y confianza al momento de presentar tu negocio a otras personas o inversores.

Otro beneficio es que estás aprendiendo las habilidades necesarias para dirigir tu propio negocio. Si muestras resultados, cada nueva oportunidad de subir de puesto probablemente proporcione responsabilidades adicionales, oportunidades que te ayudarán a aprender y adquirir conocimientos de liderazgo necesarios para ser una gran emprendedora y líder de equipo.

Conviértete en una EXPERTA manejando un equipo, tratando con clientes y creando ideas de proyecto. Cuando eres la líder, puedes elegir tu equipo, pero aprender a lidiar con colegas difíciles o clientes complejos puede prepararte para nuevos retos en la creación de tu empresa.

Todo esto es experiencia que no debes de rechazar y pensar que tu trabajo es un impedimento para crear algo propio.

Toma tu trabajo muy enserio, este te ayudará a forjar disciplina para que al momento de dedicarte al 100% a tu empresa, sigas con esa dedicación en cuanto a tiempos y entregas.

Otra forma en que la disciplina entra en juego como empleada, es el manejo del tiempo. Trabajar en un horario desarrolla tu habilidad para hacer las cosas en tiempo y forma. Al trabajar hacia una fecha límite y completar las tareas antes de que termine el día, se perfeccionan las habilidades de liderazgo necesarias.

Observa como tu jefe trata a tus compañeros, el ambiente de trabajo y beneficios. ¿Qué vas a mejorar tu al momento de tomar liderazgo en tu empresa? ¿Cómo vas a lidiar con el conflicto? ¿Cómo vas a resolver entregas con tus clientes? ¿Qué tan ordenada serás en cuanto a la administración?

Crece tu lista de contactos, estos te serán de utilidad al momento de dar el salto a emprendedora.

Tienes que tener mucho cuidado con este punto, porque hay un límite en lo ético y permitido.

Anota cualquier organización o empresa con la que tu trabajo esté afiliado. ¿Hay proveedores externos que se utilizan que podrían ser un beneficio para tu idea de empresa? Asociaciones empresariales, clubes específicos de la industria, oficinas, etc son todas las cosas para hacer buen uso de.

No está bien utilizar de forma personal algún arreglo de negocio que hayas hecho en la empresa para tu beneficio. No mezcles las cosas. Busca tu propio camino y no comprometas lo que has trabajado en la empresa con tu proyecto. Son cosas muy diferentes.

El hacer uso de un contacto deberá ser para la prestación de un servicio externo, no para aprovecharte de la posición de la empresa con la que trabajas.

Ten cuidado de no involucrarte en nada que pueda considerarse un conflicto de intereses.

 Cada situación es una oportunidad para aprender.

La integridad es uno de los componentes clave para administrar un negocio. Reflexiona si parece que estás infringiendo las reglas. Aprende de lo correcto a lo incorrecto en cómo ejecutas tu trabajo. Aprende de las acciones de los que te rodean.

No interpongas tus esfuerzos emprendedores en tus deberes del empleada.

Pide permiso o información si sientes que las líneas entre algo que es apropiado o inadecuado están borrosas.

Sólo hay 24 horas en cada día, por lo que es importante utilizarlos con inteligencia.

Si te desgastas en tu trabajo diario, no tendrás energía para tus propias aspiraciones. Aprende a realizar la medida justa entre uno y otro.

Siempre ve a trabajar con una perspectiva fresca, con motivación para aprender algo nuevo, algo que puedes aplicar en tu vida como emprendedora. Ser un empleada no es todo malo y no tienes que esperar para iniciar tu propia empresa. Utiliza tus experiencias de trabajo para fortalecer tu proyecto y puedas alcanzar tus metas en un corto tiempo.

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